Cómo funciona la reestructura del crédito bancario

No poder pagar una deuda te obliga a buscar otras alternativas de hacerlo, los intereses incrementan al dejar pasar los pagos y es posible que la deuda crezca tanto que sea casi impagable. Por ello muchas personas llegan a acuerdos con las financieras para hacer una reestructuración de su crédito. Cuando no se puede pagar la deuda además de que se sufre de constante acoso por parte de los agentes financieros, se genera una mala nota dentro del historial crediticio que permanece durante mucho tiempo. Esto puede evitar que tú consigas nuevos créditos o incluso que no incrementes tu capacidad de pago. Recuerda que el historial de crédito es una referencia importante que verifican los bancos al momento de otorgar un nuevo crédito.

En la mayoría de las deudas los intereses incrementan cada día que pasa, así que el tiempo es dinero. Por ello no debes dejar pasar mucho para conseguir un acuerdo con tu banco y así disminuir considerablemente los intereses y el capital del crédito. Al momento de adquirir un crédito también adquieres responsabilidades como la de devolver todo el dinero incluidos los intereses. Así que es importante conocer las características del crédito bancario que adquiriste para determinar si una reestructuración de la deuda es ideal para ti.

Cómo funciona la reestructuración en el crédito bancario

Caer de forma constante en los impagos de un crédito puede ser tan común que se vea como normal, pero el problema viene mucho después. Es necesario realizar una intervención cuanto antes o de lo contrario no solamente afectas tu situación crediticia, también tus finanzas. El esquema de reestructuración de una deuda incrementa el tiempo de pago de una deuda, por ejemplo, si para que liquides te faltan dos meses, la reestructura puede incrementar hasta por 6 meses más.

Los agentes financieros se encargan de ofrecerte un nuevo calendario de pagos con el que tendrás mayor comodidad al momento de pagar. Pueden ser cada semana o cada 15 días, dependiendo de tu capacidad de pago y la urgencia de liquidar. Procura que este tiempo sea el mínimo ya que de lo contrario podrías demorar más para liquidar tu deuda. Por último, la cantidad que darás en cada abono es fundamental para disminuir el capital y los intereses. Los bancos buscarán siempre recuperar lo máximo que puedan del crédito otorgado y sus intereses. Por lo que cada abono que quede en la reestructuración no incluye únicamente capital, también incluye gran parte de los intereses. Así que debes prestar atención a que si solicitar abonar una pequeña cantidad en cada abono estarás depositando más a intereses que a capital y corres el riesgo de que se incremente por más tiempo la deuda.

Desventajas de solicitar una reestructura

La principal desventaja a la que se enfrente el titular del crédito al solicitar este tipo de ayuda es que se verá reflejado dentro de su historial crediticio. Las entidades bancarias en las que solicites un crédito en el futuro podrán darse cuenta de que solicitaste una reestructuración del crédito ya que no pudiste cumplir con los pagos pactados al inicio. Al incrementar el periodo de tiempo en el que se va a liquidar la deuda también estás comprometiendo por más tiempo tu dinero. No podrás disponer de tus ingresos en su totalidad como lo habías planeado al momento de solicitar el crédito. Así que, si estás planeando realizar una compra, salir de vacaciones o solicitar un crédito más amplio deberás esperar.

No todas las personas pueden acceder a este servicio, los bancos cuentan con determinados estándares que determinan si los clientes son o no buenos candidatos. Entre las características principales en las que se fijan son los ingresos que tiene el titular de la cuenta y si tiene otros créditos al mismo tiempo con los que debe cumplir. Otra de las desventajas es que algunas personas buscan ayuda de las reparadoras de dudas para intervenir. Este tipo de agencias se encargan de negociar la deuda con los bancos a nombre del cliente, realizan un estudio minucioso sobre su capacidad de pago y hasta le ofrecen una alternativa. Pero cobran una cuota por su servicio, por lo que si se considera contratar una reparadora se debe pagar más por realizar una reestructuración.

El proceso puede ser muy largo o puede tomar solamente un par de llamadas, todo dependerá del tipo de servicio que ofrece cada banco y el comportamiento previo del cliente. Si se trata de alguien que ha tenido buen comportamiento y es la primera vez que cae en este tipo de faltas, entonces el banco se puede comportar más accesible. La reestructura resulta muchas veces la única solución para que las personas comiencen a mejorar su calificación crediticia ya que lo que buscan es liquidar la deuda por completo. Antes de solicitar un crédito bancario es importante conocer sus características y la capacidad de pago con la que se cuenta para no atrasarse en los abonos.

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